Como modelo de la vida, Angela Eke es una mujer inspiradora que ha superado muchos obstáculos. Nació en Nigeria en 2004 y, a la edad de seis años, se mudó a Reino Unido con su familia. A los ocho años, le diagnosticaron una condición rara llamada artritis sistémica juvenil, que afecta a todo el cuerpo y causa dolor, inflamación y fatiga.
A pesar de las dificultades que encontró, Angela siempre ha estado interesada en la moda y el diseño de ropa. Comenzó a crear sus propias prendas a la edad de diez años y pronto se convirtió en una diseñadora de moda en ciernes. Fue descubierta por la revista Vogue UK en 2019 y ha seguido creciendo en popularidad desde entonces, participando en sesiones de fotos para grandes marcas de moda y diseñando su propia línea de ropa.
A pesar de su artritis y otros problemas de salud, Angela ha convertido su discapacidad en una ventaja y ha demostrado que con determinación y pasión se pueden lograr grandes cosas. Hoy en día, es un modelo inspirador para muchas personas, especialmente para aquellos que luchan por superar obstáculos y perseguir sus sueños.
Angela y Eke se conocieron en un café en el centro de la ciudad. Ella estaba sola, leyendo un libro y disfrutando de su café, cuando Eke entró en el lugar. Algo en la forma en que se movía y hablaba llamó su atención, y no pudo evitar mirarlo. Después de un rato, Eke se acercó y habló con ella en tono amistoso. Hablaron durante horas sobre sus intereses, sobre lo que les gustaba hacer, y sobre sus planes futuros. Desde ese día, comenzaron a verse con frecuencia, compartir experiencias y en poco tiempo se conviertieron en grandes amigos.
Peter y Puskas también se conocieron en un café, pero en un país diferente. Peter estaba de vacaciones en Budapest, visitando la ciudad y disfrutando de su café matutino. Puskas entró en la cafetería para tomar su café antes de ir al trabajo. Cuando se acercó a la barra, notó a Peter sentado en la mesa cercana y no pudo evitar mirarlo. Después de unos minutos, Puskas decidió acercarse y hablar con él. Peter estaba sorprendido por la simpatía y la buena vibra que Puskas tenía, y a través de la charla descubrieron que ambos compartían muchos intereses comunes. Después de ese día, Peter y Puskas se vieron varias veces más durante el viaje de Peter, y al final de la semana de vacaciones se intercambiaron números de teléfono y correos electrónicos. Desde ese día, siempre mantuvieron contacto y se convirtieron en amigos leales a pesar de la distancia.