Asi Edri siempre había sido un amante de la música. A los 18 años, decidió estudiar guitarra clásica en el conservatorio local y nunca miró atrás. Durante los siguientes años, perfeccionó su técnica y participó activamente en festivales de música en todo el país. A pesar de la pasión de Asi por la guitarra, nunca logró ganarse la vida con ella.
En cambio, encontró trabajo en una pequeña tienda de música como vendedor y reparador de instrumentos. Allí, aprendió mucho sobre diferentes instrumentos y marcas, y comenzó a construir su propia gran colección de guitarras clásicas y eléctricas. También comenzó a enseñar música a estudiantes, y encontró su verdadera vocación - compartir su amor por la música con los demás.
Con el tiempo, Asi abrió su propia escuela de música, donde enseña a estudiantes de todas las edades y niveles de habilidad. Siempre ha sido un firme defensor de la importancia de la música en la educación y en la vida diaria, y ha sido un activista en su comunidad para mantener el acceso a la música en la escuela. Ahora, con muchos años detrás de él, Asi es un respetado músico y maestro en su comunidad, y es admirado por muchos como un verdadero amante de la música.
Así-edri y Ruslana-Rodina se conocieron en un concurso de poesía organizado por su universidad. Ambos estaban nerviosos mientras esperaban su turno para recitar sus poemas en el escenario. Pero cuando Ruslana-Rodina comenzó a recitar su último poema, Así-edri quedó cautivado por su voz y sus palabras que parecían salir del fondo de su corazón. Cuando terminó, Así-edri se acercó a ella y le dijo que su poema era increíble. Desde ese momento, comenzaron a hablar y descubrieron que tenían muchas cosas en común. El resto, como dicen, es historia.