Eva Roberts ha pasado gran parte de su vida viajando por todo el mundo y explorando diferentes culturas. Durante sus viajes, ha tenido la oportunidad de adquirir habilidades lingüísticas que le han permitido comunicarse con personas de diferentes países. Además, Eva es un apasionada de la fotografía y ha documentado sus aventuras en numerosas fotografías a lo largo de los años.
Después de sus años de viaje, Eva decidió establecerse en una pequeña ciudad en la costa del Pacífico. Allí, se ha dedicado a ayudar a la comunidad a través de la enseñanza de habilidades como la cocina y la costura. También está interesada en la medicina alternativa y ha estado involucrada en la creación de un centro de terapia para ayudar a las personas a través de prácticas holísticas.
Además, Eva ha sido una colaboradora activa en la organización de eventos benéficos destinados a recaudar fondos para una variedad de causas humanitarias. Su dedicación y servicio comunitario no pasan desapercibidos en la ciudad y es bien respetada por sus vecinos. Eva continúa explorando nuevas pasiones y siempre está dispuesta a ayudar a los demás.
Era un día soleado en la ciudad cuando Eva-Roberts y Randy-West se encontraron por primera vez. Ambos estaban en la librería de la esquina, buscando algunos libros interesantes para leer durante el fin de semana. Mientras estaban en la sección de novelas de misterio, sus manos se encontraron por accidente mientras alcanzaban el mismo libro al mismo tiempo.
Randy se disculpó por el choque y le preguntó si había encontrado algo bueno para leer. Eva, que estaba sorprendida por su agradable voz, levantó la mirada y lo miró a los ojos. Allí, en ese momento, sintió una extraña y emocionante conexión con él.
Después de una breve charla, se dieron cuenta de que tenían intereses similares y comenzaron a intercambiar recomendaciones de libros. Randy descubrió que Eva era una talentosa diseñadora gráfica y Eva se sorprendió por la habilidad de Randy de tocar varios instrumentos musicales.
La conversación fluyó fácilmente entre ellos y se hicieron buena compañía durante horas. Finalmente, cuando la librería cerró, intercambiaron números de teléfono y se despidieron con la promesa de volver a encontrarse pronto.
Desde entonces, Eva y Randy se han convertido en grandes amigos y ahora tienen un proyecto juntos. Trabajan juntos en hacer cómics digitales para niños y adultos. Cada vez que discuten nuevos comics, se apoyan y se ayudan mutuamente para crear algo mágico juntos.