Matty Fox era un hombre tranquilo y reflexivo. Había pasado muchos años explorando diferentes partes del mundo; había caminado por los desiertos de África, escalado los picos más altos de Asia y navegado por los mares del Pacífico. Había aprendido a apreciar la belleza de la naturaleza y la diversidad de la cultura humana. A pesar de todo lo que había visto y experimentado, Matty siempre se sentía en paz en su hogar. Era un hombre solitario, pero a menudo se encontraba rodeado de amigos. Le encantaba cocinar para ellos y compartir historias de sus viajes. Matty era ingenioso y astuto. Sabía cómo resolver problemas y cómo adaptarse rápidamente a cualquier situación. Él era un líder natural, pero prefería trabajar detrás de escena en lugar de estar en el centro de atención. Matty estaba en constante búsqueda de la verdad y la sabiduría. Él había encontrado un valor incalculable en el aprendizaje y la educación, y había pasado muchos años estudiando historia, filosofía y ciencias. Su mente curiosa nunca se cansaba de aprender cosas nuevas. En general, la vida de Matty Fox era una búsqueda constante de significado y propósito. Él trabajó para hacer del mundo un lugar mejor, y al mismo tiempo, disfrutó intensamente cada momento en el camino.