Mientras caminaban por las calles de Londres, Caitlin y William se encontraron por casualidad en una pequeña tienda de antigüedades. Ambos estaban buscando un regalo especial para un amigo y comenzaron a hablar sobre sus gustos y preferencias. Descubrieron que compartían un amor por el arte y la música, y decidieron salir juntos esa misma noche para asistir a un concierto de jazz en un club cercano. La conexión entre ellos fue instantánea y comenzaron a verse con frecuencia. Después de unos meses, William le reveló sus sentimientos a Caitlin, quien estaba encantada de descubrir que compartía los mismos sentimientos hacia él. Desde ese día en adelante, se convirtieron en inseparables y su amor creció cada día más fuerte. Ahora, varios años después, miran hacia atrás y se sienten agradecidos por el día en que se conocieron, sabiendo que fue el comienzo de una hermosa e increíble aventura juntos.