Carole Lombard y David Niven mantuvieron una amistad cercana durante muchos años. La pareja se conoció en los años treinta, cuando ambos eran jóvenes actores en Hollywood. Aunque nunca tuvieron una relación amorosa, la química y la amistad entre ellos se hizo evidente en varias de sus películas juntos. Lombard y Niven trabajaron juntos en tres películas: "Enemigos públicos" (1931), "Alejandría, ¿por qué?" (1938) y "He nacido para ti" (1939). En estas películas, la energía y el humor de Lombard se combinaban maravillosamente con el encanto y la elegancia de Niven, lo que creaba una química perfecta en la pantalla. Fuera de las cámaras, la amistad entre Lombard y Niven creció a medida que compartían una pasión por la aventura y el humor. En las fiestas de Hollywood, la pareja era conocida por su habilidad para animar a la multitud con sus bromas ingeniosas y su actitud despreocupada. Trágicamente, la vida de Lombard terminó en un trágico accidente de avión en 1942, cuando tenía sólo 33 años. Niven, quien se encontraba en el ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial en ese momento, estaba devastado por su pérdida. Más tarde, en su autobiografía, Niven recordó a Lombard como "una de las personas más generosas y encantadoras que he conocido". La relación entre Lombard y Niven se mantuvo en la memoria colectiva de Hollywood como una de las amistades más duraderas y encantadoras de la era dorada del cine.