Marilyn Monroe y Paula Strasberg tuvieron una relación muy cercana durante varios años. Strasberg fue una destacada actriz y profesora de actuación, y se convirtió en la mentora y amiga más cercana de Marilyn. Strasberg se convirtió en la coach de actuación de Marilyn en la década de 1950, y la ayudó a mejorar sus habilidades de actuación. Marilyn realmente admiraba a Strasberg y le confiaba sus pensamientos y preocupaciones más íntimos. A menudo llamaba a Strasberg por teléfono y le escribía cartas con sus pensamientos y sentimientos, y Strasberg a menudo la visitaba en el set de filmación para brindarle apoyo y orientación. A pesar de su relación cercana, hay ciertos rumores y especulaciones que circulan sobre si la relación de Marilyn y Strasberg era más que simplemente una amistad. Algunos sugieren que Marilyn podría haber tenido una relación sexual con Strasberg, pero esto no ha sido corroborado. En cualquier caso, está claro que la relación de Marilyn y Strasberg fue muy importante en la vida de Marilyn. Strasberg la ayudó a crecer como actriz y persona, y Marilyn consideraba a Strasberg no solo como su coach y mentora, sino también como una amiga y confidente leal.