Gloria Grahame y Nicholas Ray fueron una pareja de Hollywood que se conoció en los años 40 durante el rodaje de la película "They Live by Night" en la que ella era la protagonista. La atracción entre ellos fue inmediata y comenzaron una relación que duró varios años. Ray y Grahame se casaron en 1948, pero se separaron en 1952 después de que ella descubriera que él tenía una aventura con la hija de un amigo cercano. Sin embargo, la pareja se volvió a casar en 1954, pero esta vez la relación no duró mucho tiempo y se separaron definitivamente en 1957. A pesar de sus problemas matrimoniales, Grahame y Ray siguieron trabajando juntos en varias películas, incluyendo "On Dangerous Ground" y "The Big Heat". La química entre ellos en la pantalla era evidente y algunos críticos se han referido a su relación como "tórrida". Años después de su separación, Grahame dijo en una entrevista que Ray era el amor de su vida y que siempre lo había sido. Algunos biógrafos han sugerido que la turbulenta relación de la pareja fue una fuente de inspiración para muchas de las películas de Ray, incluyendo "Rebel Without a Cause". En resumen, Gloria Grahame y Nicholas Ray tuvieron una relación complicada que duró varios años y estuvo marcada por altibajos y conflictos. Aunque se separaron definitivamente, dejaron un legado cinematográfico importante que ha influido en la cultura popular hasta nuestros días.