Jack Conway y Norma Shearer tuvieron una relación profesional muy exitosa en la industria del cine de la década de 1920 y 1930. Conway fue un director de cine estadounidense, mientras que Shearer era una de las actrices más famosas de Hollywood en esa época. Conway y Shearer trabajaron juntos en varias películas, como "The Student Prince in Old Heidelberg" y "A Free Soul", que le valió a Shearer un Premio de la Academia a la Mejor Actriz. La química entre ambos era evidente en pantalla y su colaboración fue muy valorada por los críticos y el público. Sin embargo, a diferencia de otros directores de la época, Conway no tuvo una relación romántica con Shearer. Según los informes, Conway era un hombre respetuoso y profesional que nunca cruzó los límites de su trabajo con sus actrices. En cualquier caso, su colaboración profesional fue muy exitosa y su legado en la historia del cine sigue siendo recordado hoy en día por las películas que crearon juntos.