Richard Selzer y Tyrone Power no tuvieron una relación personal, sino que Selzer tuvo la oportunidad de examinar el cuerpo de Power después de su muerte en 1958, debido a un ataque al corazón. Selzer era un cirujano y escritor reconocido por sus relatos médicos, por lo que tuvo acceso al cuerpo de Power como parte de su trabajo médico en el Hospital Cedars-Sinai, en Los Ángeles. Después de la experiencia, Selzer escribió una emotiva crónica en The American Scholar describiendo el cuerpo de Power y sus impresiones al verlo por primera vez. La crónica se tituló "El cuerpo muerto de Tyrone Power" y fue publicada en 1963. A pesar de no haber tenido una relación personal, la crónica de Selzer sobre Power se convirtió en una de las piezas más conocidas de su obra, y ha sido citada y examinada por muchos críticos literarios y académicos. Además, la crónica es también una reflexión profunda sobre la muerte y la mortalidad, y ha sido vista como una de las piezas más conmovedoras de la escritura médica moderna.