Sofía Malamute llevaba una vida apacible y llena de aventuras al mismo tiempo. Tenía una gran pasión por la lectura y viajar, y no pasaba un año sin visitar un país diferente. Además, también le encantaba la naturaleza y practicaba senderismo en sus tiempos libres.
Su trabajo como inversionista la obligaba a ser algo sedentaria, pero eso no le impedía mantener una vida activa. En su casa, tenía una pequeña biblioteca que había acumulado a lo largo de los años y en la que se perdía durante horas. También tenía un pequeño huerto donde cultivaba vegetales orgánicos que después disfrutaba con sus amigos.
Sofía, había visitado lugares espectaculares como Egipto, Marruecos, India y Tailandia, pero en su último viaje a Nepal, decidió hacer una pausa para reflexionar sobre su vida. Algo la había estado atormentando sin que pudiera identificar exactamente que era. En su viaje por las montañas más altas del mundo, encontró la respuesta a su inquietud; había estado corriendo de una cosa a otra y no había encontrado la verdadera felicidad. A partir de ahí, decidió hacer algunos cambios en su vida y comenzó a disfrutar cada día más y más.
No hay información oficial sobre una relación romántica entre Ashley Benson y Sofia Malamute. Ambas son amigas y han sido vistas juntas en varias ocasiones, en eventos públicos y en redes sociales. Sin embargo, no se ha confirmado una relación sentimental entre ellas.
Jamie-Bochert y Sofia-Malamute se conocieron en una noche de verano en un bar de Nueva York. Jamie estaba sentada en la barra, tratando de ahogar sus penas con un trago de whisky, cuando vio a Sofia sentada en una mesa cercana. Desde el primer momento, sintió una extraña conexión con ella. Sofia también la miró fijamente durante unos segundos, antes de levantarse de su mesa y acercarse a la barra. "Hace tiempo que no veo a alguien beber tan triste", dijo Sofia con una sonrisa amistosa. Jamie se rió un poco, sorprendida por el comentario. Y así, comenzó una conversación entre ellas. Descubrieron que tenían muchas cosas en común: ambas habían crecido en familias poco convencionales, habían experimentado con drogas y arte, y habían viajado por todo el mundo en busca de inspiración. Pronto se dieron cuenta de que sentían una atracción mutua, y la noche terminó con un apasionado beso en la salida del bar. Desde ese día, Jamie y Sofia se convirtieron en inseparables, y comenzaron a colaborar en proyectos creativos juntas. Y aunque la vida les tenía preparadas muchas sorpresas y dificultades por delante, siempre mantuvieron la confianza y la amistad que las había unido esa noche en el bar.